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La experiencia de las asociaciones entre regiones latinoamericanas y europeas en innovación para el desarrollo local y regional

Al actuar como responsable por las asociaciones entre regiones latinoamericanas y europeas, me dedico a garantizar el éxito de estas colaboraciones en alineación con las autoridades regionales y nacionales importantes. Fueron estabelecidas asociaciones entre veinte regiones de seis países latino-americanos – Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú – y los veinte ocho miembros de la Unión Europe. Las cooperaciones internacionales siguen en distintas etapas de desarrollo, algunas ya finalizadas y otras en marcha. Estas asociaciones buscan incitar la innovación en las regiones participantes y, como consecuencia, el desarrollo económico sostenible y la creación de nuevas oportunidades de negocios entre regiones.

 

La facilitación de las asociaciones entre regiones europeas y latinoamericanas se organiza utilizando el enfoque de especializaciones inteligentes como método, que en líneas generales comprende: i) definición de una visión regional colectiva conectada a un diagnóstico territorial de modo a se definir aspiraciones alcanzables y prioridades de inversión basadas en la excelencia y la masa crítica (diversificación especializada) local; ii) acuerdo entre partes interesadas (hélice triple hasta la hélice quíntupla) acerca de un Plan de Acción común que detalla prioridades y responsabilidades individuales y colectivas, así como actividades transformadoras a ser implementadas basadas en los objetivos SMART (específicos, mensurables, alcanzables, realistas y en tiempo) y recursos financieros necesarios; y iii) mecanismos de evaluación y monitoreo necesarios para permitir un aprendizaje y una mejora continuos.

 

Los desafíos comunes incluyen la definición de una visión colectiva y de prioridades de inversión, el establecimiento de sistemas de gobernanza apropiados y la elaboración de una estrategia de investigación e innovación (RIS3) para regiones latinoamericanas con interés, lo que sugiere la necesidad de adaptar el enfoque europeo al contexto latino o de cada país. Sin embargo, la cuestión principal enfrentada se refiere a la identificación de recursos financieros dedicados a la implementación de las actividades definidas de común acuerdo entre regiones asociadas. Este último desafío se enfrenta al incluirse como criterio de priorización aquellas actividades transformadoras alineadas a proyectos ya en marcha o planificadas y con presupuestos definidos por las regiones participantes.

 

La evolución de las asociaciones y la identificación de intereses comunes han ayudado a muchas regiones a definir prioridades y potenciales negocios conjuntos. El hecho de que grupos de trabajo dedicados en cada región se encuentren virtualmente una o dos veces al mes con la facilitación de un pairing manager disponibilizado por el Proyecto IUC-LAC, hace que ambas regiones sean capaces de encontrar similitudes y complementariedades que puedan impulsar productos y procesos innovadores, así como nuevos conocimientos. Con ello, las regiones comienzan a pensar en formas en las que puedan ser más competitivas e insertas en cadenas globales de valor, así como más sostenibles social y ambientalmente.

 

Los temas de colaboración son variados pero pueden agruparse de manera general en cuatro: i) el turismo, el alimento y otros recursos naturales como, por ejemplo, el agua; ii) energía renovable; iii) TICs y transformación digital; iv) industria avanzada o industria 4.0 y cooperación internacional.

 

Aunque algunas regiones latinoamericanas no tengan un interés explícito de desarrollar una estrategia específica de investigación e innovación basada en especializaciones inteligentes (RIS3) por tener un enfoque más específico en innovación conectada a temas como el desarrollo urbano o la sostenibilidad, es cierto que todas las regiones se están beneficiando del uso de un método sistemático para la identificación de prioridades y el desarrollo de proyectos pilotos comunes con sus regiones europeas asociadas. Los gobiernos nacionales que siguen acompañando la implementación de estas asociaciones se están inspirando y buscando comprender los requisitos de adaptación del enfoque RIS3 europeo para la elaboración de políticas nacionales de innovación y / o desarrollo regional, así como para incitar el tejido productivo de regiones menos avanzadas con vistas a alcanzar beneficios socioeconómicos asociados.

 

En este contexto, gobiernos regionales y nacionales, especialmente en América Latina, están buscando beneficios económicos alineados a los socioambientales para distintos actores, de manera inclusiva. Una mayor comprensión de los desafíos territoriales y del papel de la innovación en transformar estos desafíos en oportunidades basados ​​en la excelencia y masa crítica existente en una región determinada y una visión colectiva de futuro demuestra ser un camino a seguir para la generación de empleos, así como para proporcionar una mejor calidad de vida a sus habitantes y a las generaciones futuras.

Cristiano Cagnin
Key-Expert do Componente 03.

 

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