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Impacto y respuesta de las ciudades IUC-LAC a la COVID-19

El Programa IUC-LAC ha realizado un análisis sobre los impactos de la pandemia COVID19 sobre la gestión urbana y el suministro de servicios públicos en las ciudades participantes. Para ello, se diseñó y envió una encuesta a todas ellas, la cual contó con la participación de 32 ciudades de la Unión Europea y de América Latina y el Caribe. 

Desde una perspectiva general, las ciudades señalan como los sectores económicos más afectados por la pandemia, el turismo seguido de la cultura. Junto a ello, hay un amplio acuerdo en identificar el alto impacto que la COVID 19 ha tenido sobre el empleo y la pobreza, así como en movilidad y el espacio público, como se muestra en el gráfico siguiente.

Evaluación sobre el impacto de la crisis del COVID-19

Además de estos impactos, las ciudades se han visto expuestas a la gestión de una situación sin precedentes, para la que no existían experiencias anteriores, y han podido constatar impactos adicionales en ámbitos muy diferentes.

Como impactos más directos en la gestión, los gobiernos locales se han tenido que enfrentar a una mejora urgente de sus canales de comunicación, y se han visto obligados a agilizar y reforzar todos los trámites de administración digital. 

Junto a ello, a nivel educativo, el uso de la tecnología se ha extendido a todos los niveles y ha planteado la urgencia en abordar cuestiones relativas a la inclusión digital de la ciudadanía para evitar brechas poblacionales tanto en el acceso como en el uso de las nuevas tecnologías. 

En el ámbito del comportamiento humano, el confinamiento ha generado impactos relacionados con la soledad, el miedo o incluso el pánico; en ocasiones han conducido a violencia doméstica y disfunciones familiares. Ello ha hecho que no sólo los servicios de atención sanitaria municipales se hayan vuelto prioritarios en tiempos de pandemia, sino también los servicios de asistencia social.

Finalmente, en relación con los programas de gobierno, el hecho de que se hayan tenido que producir derogaciones presupuestarias para la gestión de la crisis, ha paralizado, en muchos casos, avances en determinadas políticas no priorizadas durante la pandemia (energía, residuos, etc.). 

En relación con las medidas más relevantes que han sido adoptadas durante la gestión de la pandemia, las ciudades han aportado una amplia variedad de respuestas relacionadas con diferentes aspectos, como se muestra abajo.

RESPUESTAS DE LAS CIUDADES

Reacción rápida y el liderazgo político: tanto las acciones sanitarias que se adoptaron con carácter urgente como la reorganización del funcionamiento de la administración municipal en comités integrados (de gestión del riesgo, de planificación asociada con salud y fuerzas de seguridad, de control de circulación, etc), han sido las medidas más destacadas en la gestión inicial de la pandemia. La efectividad de estas medidas ha sido mayor cuando ha ido de la mano de una reacción rápida y de un liderazgo político capaz de alcanzar acuerdos.

Atención a la vulnerabilidad social: han tenido una gran importancia las medidas adoptadas en apoyo a los colectivos más desfavorecidos (personas sin hogar, familias en riesgo de pobreza extrema…). Se ha ofrecido asistencia alimentaria y psicológica a familias vulnerables; se han aprobado programas de exoneración de impuestos sobre servicios públicos a colectivos desfavorecidos; y se han lanzado iniciativas muy alentadoras de innovación abierta y solidaridad destinadas a movilizar a recursos, donaciones, acciones y habilidades gratuitas.

Refuerzo de la administración digital:  los gobiernos locales se han visto obligados a agilizar y reforzar sus canales de comunicación y trámites on line, y ello ha generado avances considerables en la prestación de servicios electrónicos y en la digitalización de sectores relacionados con la gestión municipal. 

Dinamización económica y apoyo al comercio local: se han adoptado medidas y ordenanzas relacionadas con la dinamización del tejido económico, el apoyo a las empresas con rebajas fiscales, medidas de replanteamiento de las dinámicas de comercio local y ferias urbanas, o promoción de mercados itinerantes.

Movilidad y espacio público: la reorientación de la movilidad urbana ha favorecido la movilidad peatonal y generando mayores áreas de espacios públicos no motorizados para garantizar el distanciamiento físico.

 

LECCIONES APRENDIDAS 

  1. La importancia de la Gobernanza y del liderazgo político

La pandemia Covid-19 ha reforzado la necesidad de que las entidades gubernamentales actúen de manera coordinada, racionalizando los servicios, con el objetivo de lograr una mayor eficiencia y equidad. 

  1. La necesidad de una Planificación urbana eficiente

Se ha revelado esencial contar con una planificación urbana eficiente, un soporte técnico adecuado y con sistemas de información sólidos que permitan poder anticipar respuestas y obtener resultados efectivos y medibles.

  1. La digitalización y sistemas de respuesta basados en datos

La inversión en la implementación de tecnologías para la planificación, la gestión, y el suministro de servicios a la ciudadanía es estratégica a la hora de poder atender las demandas sociales de una manera más eficiente, directa y transparente, especialmente en tiempos de crisis.

  1. La responsabilidad social crea capital social

Ha existido un respeto ciudadano generalizado por las indicaciones de aislamiento y distancia social que las autoridades han ido haciendo; y, en el contacto social se ha generado un mayor aprecio del espacio público como patrimonio de valor incalculable a proteger y potenciar. 

  1. El nuevo papel del espacio público y la movilidad sostenible

A nivel de planificación y movilidad urbana, el espacio público emerge como un elemento de capital importancia en las ciudades, generador de identidad y resiliencia. Las actuaciones implementadas en este ámbito con motivo de la gestión del COVID19, han demostrado su flexibilidad, su potencial y su capacidad de adaptación. Se insta a hacer permanentes los cambios de movilidad que se hicieron con carácter transitorio.

  1. Necesidad de una economía más diversificada

Debido al fuerte impacto económico de la pandemia en la economía y en el empleo, todos los esfuerzos en este ámbito emergen como prioritarios, y se asume que la gestión de una crisis de este tipo es un esfuerzo colectivo a todos los niveles: público, privado e individual. La potenciación de iniciativas de economía circular y el impulso a los emprendimientos locales aparecen como estratégicos.

  1. Comunicar bien y con transparencia

Ha sido esencial comunicar la realidad de la situación de una manera clara y sencilla, y en un lenguaje con el que el público en general se identifique. 

  1. Atención a la vulnerabilidad

El virus se ha diferenciado por geografía, densidad y ocupación, por lo cual ha tenido impactos mucho más graves en términos de salud y de economía en las poblaciones más vulnerables. La principal lección que las ciudades extraen de ello es que reducir las vulnerabilidades es una estrategia prioritaria de justicia social, y en la que todos ganan.

  1. Una nueva mirada a la resiliencia urbana

La crisis del coronavirus ha puesto de relieve problemas estructurales en los centros urbanos. La gran lección aprendida es que esos problemas han de ser resueltos para poder tener territorios saludables y resilientes que permitan afrontar ésta y otras adversidades que puedan surgir a lo largo de los años. 

  1. La necesidad de contar con una visión global

Las ciudades ponen de relieve que el abordaje de un problema global pretendiendo dar soluciones locales se ha mostrado claramente ineficiente. Se aboga, por una parte, por planificar y preparar a las ciudades para todas las situaciones posibles; y por otra, por repensar los modelos de desarrollo en la línea que marcan el Pacto Global de Alcaldes por el Clima y la Energía y la Agenda 2030.

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